ORIGEN
Las graduaciones tienen su origen en las universidades europeas de la Edad Media (siglo XII), como la de Bolonia y París. El término «graduado» proviene del latín gradus, que significa «paso», marcando la transición del estudiante a un nuevo nivel académico o estatus social.
La tradición se originó a partir de un estatuto datado en 1432 en la Universidad de Oxford, donde se exigía que cada estudiante diera un sermón en latín como parte de su ejercicio académico. Debido a que las primeras universidades de este país formaron a los ministros de educación británicos, esta práctica continuó a través de los años y se institucionalizó como ceremonia que marca el final de los estudios.


OBJETIVO
El objetivo principal de las graduaciones es reconocer oficialmente el esfuerzo, la dedicación y el crecimiento académico de los estudiantes.
Las celebraciones de graduación juegan un rol fundamental en el desarrollo emocional, sirviendo como una pausa para reflexionar sobre lo vivido e impulsando a los graduados hacia el futuro. Representan un hito invaluable en el desarrollo tanto personal como académico.
CELEBRACIÓN
Toga y Birrete: En la Edad Media, los estudiantes y profesores eran miembros del clero, por lo que vestían hábitos formales. Las togas negras representaban sobriedad, igualdad y estatus académico. El diseño cuadrado del birrete simboliza la plataforma del conocimiento.
Lanzamiento del birrete: Esta popular tradición comenzó en 1912 en la Academia Naval de los Estados Unidos (U.S. Naval Academy), cuando la clase que se graduaba decidió deshacerse de los rígidos sombreros en señal de celebración y alivio.
El baile de graduación: Comenzó a mediados del siglo XIX en el Reino Unido. Originalmente, eran eventos de gala donde los jóvenes aristócratas que terminaban la universidad eran presentados en sociedad y buscaban pretendientes

